domingo, 6 de mayo de 2012

Ruta ciclista a Farellones y Santuario "Hierba Loca"

Bueno, pues hoy Domingo, para rematar el finde, me fuí de salida ciclista bien de madrugada. A las 8.30 pasaba Gonzalo con su hija Daniela a recogerme. El día estaba feillo, con cielo gris y chirimiri, así que tocaba salir abrigado. De ahí a Las Condes, barrio al pié de la cordillera, donde nos reunimos con unos amigos suyos, todos equipados hasta los dientes. Vamos, que pintaba que iba a ser un día de sudar la gota gorda...

Salimos de Las Condes por carretera dirección a Farellones. A mitad de camino, cambiamos la carretera por pistas de tierra dura y gravilla, y la cosa se fué poniendo más seria. Lomo agachao, y tratando de seguir a Dani, porque los demás estaban fuera de mi alcance... 



Conforme fuimos subiendo, las nubes quedaron por debajo, y ya podíamos divisar la cordillera nevada... La vegetación, como veréis, nada que ver con la de allí. Yo los únicos árboles conocidos que he visto (y no aquí) han sido Eucaliptos y Álamos...

Despues de una subida bastante agotadora, llegamos a un mirador. Las nubes en sí parece que se habían disipado bastante, y se podían ver las casas a través del smog que cubre habitualmente Santiago.





















Aquí mis anfitriones, Gonzalo y Dani...



Pero lo bueno aún estaba por llegar! Desde aquí bajamos por senderos bastante empinadillos, de esos que es mejor soltar frenos y encomendarse al diablo, y perdimos los mil metros que habíamos ganado a base de sudor en unos pocos minutos. Y después de eso... ¡vuelta a subir! Joder, yo me quería ir con mi mamá, que para eso era el día de la madre... Entramos en el "Santuario de la naturaleza hierba loca", no me preguntéis a qué es debido el nombre, y comenzamos a rodar otra vez arriba, arriba, y más arriba... Despues de dejar allí todo lo me quedaba, y acabar los últimos 200m de desnivel prácticamente empujando la bici porque la pendiente impedía ir montado, llegamos a otro mirador (conocido como "lejano oeste", ya veréis porqué...) que hizo que mereciera la pena el esfuerzo (el mío pedaleando, y el vuestro leyendo hasta aquí...). La bajada estuvo divertida, con premio incluido. Nada que no se solucione con un bote de betadine y una brocha. Y... bueno, ahí van las fotos que quedan (recordarsus que pinchando las fotos se agrandan). Ale, hasta la próxima entrada!












1 comentario:

  1. Chacho, menos mal que no me pillaron a mí, ozú qué cansancio. Es de esas veces que piensa uno eso de -"toma ya! lo conseguí" y despues de la bajada otra ostia en la cara al ver la nueva subida. Hasta el rabo todo es toro dicen.

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